Hace un rato me han llegado los resultados de una encuesta que han realizado en España a personas de entre 16 y 75 años de edad y me ha gustado leer los resultados de la pregunta “¿Qué es lo más raro que has hecho durante este confinamiento?” Se trataba de preguntas abiertas por lo que entiendo que cada persona tenía que definir su propio concepto de rareza para poder responder y eso es lo que me llama la atención.

Supongo que en estos momentos nos estamos atreviendo a hacer muchas cosas que nos dan vergüenza, pudor, otras que no sabemos si nos gustarán hasta que lo probamos, otras que no nos atrevemos por miedo a fracasar, otras a las que no conseguíamos dedicarle tiempo, otras que no nos habíamos visto en otra igual y le hemos echado imaginación al asunto.

Y todas ellas, me parecen realmente interesantes, sean cuales sean las respuestas (luego selecciono las 5 que más me han gustado al final del post) ya que nos han puesto en una situación novedosa, han hecho que nuestra vida repleta de hábitos y costumbres, de planes y proyectos se haya visto trastocada y haya tocado reinventarse a lo largo de las semanas (y lo que previsiblemente falta todavía). Me encanta imaginarme a la gente en sus casas probando recetas, descubriendo nuevas aficiones y desempolvando aquella guitarra desafinada. Me gustan las rarezas, me gustan mucho. Me gusta cuando perdemos los miedos a ser diferentes y dejamos que salga lo que llevábamos dentro desde siempre. A veces, necesitamos tanto formar parte de nuestros grupos (familia, amistades, etc) que nos perdemos, dejamos de descubrirnos en nuestra individualidad, dejamos de explorar caminos no transitados, dejamos de brillar y de asombrarnos, de jugar, de experimentar.

¿Qué es lo más raro que has hecho (o estás haciendo) en este confinamiento? ¿Hay algo que te estás dejando en el tintero o no te has atrevido todavía? Si no es ahora ¿Cuando?

Mi selección de las 5 “mejores” respuestas

  • “hacer una payasada por la ventana para que mi nieto de 2 años que vive en frente se riera”
  • “estar dos horas buscando la receta perfecta de magdalenas”
  • “bailar sin música”
  • “hablar con mi vecino que no me caía bien”
  • “asistir a un curso online de piano sin tener un piano”

¿No os resultan maravillosas?

Para mi no se trata de “aprovechar” el confinamiento para hacer y hacer, sino para ser, así que espero y deseo de corazón que estéis eligiendo muchas cosas raras y que éstas te lleven más cerca de ti.

Share
This