06 Apr 2020

Más allá del virus

Abro el periódico digital cada día para ponerme al día, de manera somera. De los periódicos han desaparecido la mayoría de las temáticas que estarían ocupando espacio y tiempo en estas épocas del año. Parecen, ahora, poco relevantes o pertinentes. De repente, algo ha sacudido al mundo, de manera global, y estamos en modo pausa, esperando a ver si podemos volver a nuestra vida anterior y quizá recuperar el tiempo perdido. ¿Es eso, acaso, posible? ¿Tiene sentido algo así? Supongo que no hay una única respuesta, aunque no por eso la pregunta está invalidada. Lo importante en este caso, es tu respuesta.

Piensa en tu vida, tal y como era antes de que “todo esto” sucediera.

En términos generales ¿Qué dirías? ¿Estabas satisfecha/o de tu vida? ¿Algún área en concreto te reportaba la mayor de las satisfacciones? ¿Algo te preocupaba o querías alejarte de ello?

En este tiempo de confinamiento. ¿Hay algo que hayas descubierto que echas de menos de manera especial? ¿Con qué tiene que ver? ¿Con una necesidad física, emocional o ambas? ¿Qué estrategias nuevas has diseñado para sentir cierto bienestar en este momento incierto? ¿Son similares o diferentes a las que usabas antes?

Y si piensas en el momento post-confinamiento. ¿Cómo te lo estás imaginando? ¿Hay algo nuevo que te imagines que te genera inquietud? ¿Dónde te gustaría poner tu energía y tu tiempo? ¿Y tu mirada? ¿Y tus afectos? ¿Tu jerarquía de valores es similar o percibes algún cambio con respecto a hace un mes aproximadamente? ¿Qué dirías ahora que es más importante para ti en estos momentos? ¿Qué valoras más, o dicho de otra forma, qué te importaría más perder?

Nadie sabe qué mundo, qué sociedad y qué entorno cercano nos vamos a encontrar. No sabemos cómo van a cambiar nuestros trabajos, nuestra forma de relacionarnos, la manera de gestionar la información, quizá nuestra libertad tampoco se presente o se entienda como hasta ahora la conocíamos. No lo sabemos y esa es l incertidumbre que toca gestionar y cuando suceda, tocará gestionar la realidad. Mientras ese futuro llega y se transforma en presente, es importante darnos cuenta que nuestro presente, ahora, aquí, es otro. Y este sí lo conocemos, este sí es real, este es tangible. Puede agradarnos o incomodarnos o lo uno y lo otro. Más allá de lo que este virus y su contención esté provocando en nuestro mundo exterior, propongo poner en el foco en lo que nos está sucediendo por dentro y eso es mucho más que profundo, intenso, real y personal.

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