¿Cuán grande es tu familia? ¿Cómo es tu comunicación con tu red de afectos? ¿Los días tristes, solitarios o rotos, hay alguien al otro lado de un teléfono o del portal vecino que te recuerde la persona querida y maravillosa que eres?

No siempre somos conscientes de las relaciones que forjamos en el corto plazo, esto se ve con mucha más intensidad si echamos la vista atrás y nos encontramos en lo que reflejan nuestras relaciones. No se trata de coleccionar muchas ni tampoco de ser reduccionistas, se trata de sentir tu autenticidad cuando interactúas con quienes te reflejan.

Quizás coincidisteis en clase, o en un trabajo. Quizás te encontraste con esta persona en un viaje o en el barrio en el que te criaste…vengan de donde vengan tus relaciones siempre hay algo de ti en ellas, algo de tu historia, de tus creencias, de tus valores, de tus prioridades, de tu mirada, de tus palabras y de tus acciones.

Te invito a mirar a tu alrededor y ver tu reflejo en esa serie de personas que han ido avanzando contigo a través de los años. Incluso, puedes mirar a las recién llegadas a tu corazón, míralas y respóndete ¿qué veo de mi en ellas?

Puedes ver generosidad o egoísmo o resentimientos o apertura. Puedes ver dolor, alegrías, celos, culpa…puedes ver todo lo que has puesto en esta relación.

¿Te gusta lo que has visto? ¡Enhorabuena! Disfruta de tu autenticidad en tus relaciones ¿No te gusta lo que has visto? Quizás es un buen momento para pararte y preguntarte ¿qué me gustaría ver en ellas? Si, puedes cambiar la manera de relacionarte cambiando la manera de verte, de aceptarte, de validarte y de apreciarte. Las relaciones que ves reflejan también tus dolores más íntimos y quizás ha llegado el momento de abrazarlos y sanarlos.

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