09 Dec 2019

El autoconocimiento

Hace un momento, terminé un ejercicio de auto conocimiento de un posgrado que estoy haciendo. Si, en Kaiden somos unas apasionadas de la formación, “hobbie” que compartimos ambas y que compaginamos con nuestro trabajo de la mejor manera que podemos.

Bueno, decía que había terminado un ejercicio de auto-conocimiento y me ha inspirado esta entrada por dos motivos. El primero es algo a lo que llevo dando vueltas desde la semana pasada en la que, hablando con la profesora del último módulo del título, expresó algo que me sorprendió, no en el sentido de novedad sino fue más bien una sorpresa que me generó tristeza. Las personas no dedican tiempo para mirarse y saber quienes son, algo así fue la conclusión. En ciertos perfiles profesionales esto no se contempla. Se te dan bien las mates, haces lo que tienes que hacer y ya está, no te tomas un momento cada día para pensar en tus cualidades, en tus fortalezas y en tus debilidades, en tu temperamento o incluso en cuales son tus talentos deseados. No te paras a pensar en cómo te miran tu familia, amistades o compañeros y compañeras de profesión (o de estudios).

Me hizo pensar en lo difícil que será abordar un sin fin de situaciones desde esta carencia: relaciones, desacuerdos, fracasos, reproches, frustraciones, grandes éxitos…es decir, cuando lo sutil desaparece y lo intenso se convierte en central las emociones se hacen muy patentes y si no me conozco ¿cómo gestiono todo esto, qué hago con lo que experimento y con lo que pienso? ¿Dónde coloco las responsabilidades?

Pongamos un ejemplo sencillo, si yo no me conozco con mis cualidades y características como por ejemplo la impaciencia, qué ocurrirá el día que en una reunión una persona que debe explicarme algo importante, hable despacio, de muchas vueltas sobre asuntos periféricos, se pierda en divagaciones… ¿Te haces una composición de la situación? ¿Cómo crees que responderé? Pues si, seguramente de una manera, si esta persona es mi subordinada y de otra muy distinta si es mi superior…¿no? En todo caso será su culpa lo que sea que yo experimente (no se aclara, habla lento, etc.) y entonces ¿mi responsabilidad dónde queda? ¿Puedo elegir cómo responder, existe un margen de libertad para que yo tome una decisión concreta o me dejo llevar?

Si, el auto-conocimiento es una cualidad humana y no sirve de nada si no construyo un relato sobre mi ser desde una observación sincera y amable. Que tenga la tendencia a la impaciencia ni me legitima a gritar, insultar o criticar a nadie, ni me convierte en una mártir que sufre de lo lindo por la lentitud ajena. Saber que tiendo a la poca paciencia me permite hacer algo con esta debilidad, me permite la libertad de aprender a responder en determinadas situaciones. Saber quien soy sin criticarme, sin pelearme ni esconder mis sombras, me hace ser más auténtica y mejor profesional. Claro, soy psicóloga, si fuese ingeniera o médica ¿sería distinto? ¿no sería necesario? Yo creo que el auto-conocimiento sigue siendo una cualidad que ayuda a cualquier persona a ser una profesional con calidad y humanidad.

El segundo motivo, te lo planteo directamente. Piensa durante un momento en cómo eres. Cómo eres trabajando, cómo eres en tus relaciones familiares, con tus amistades, cómo eres en tu tiempo libre, cuales son tus cualidades…algunas serán tus puntos fuertes, aquellas que te gustan y algunas serán más bien las llamadas debilidades o áreas de mejora, esas que no te gustan tanto o que no le gustan a tu entorno. Piensa también cómo ha sido tu trayectoria, por ejemplo desde la escuela, cómo eras de estudiante, cómo han sido tus inicios en lo profesional, cómo se ha desarrollado tu trayectoria profesional y no pienses tanto en lo que ocurría fuera de ti sino en cómo has vivido esos momentos, en quién eres, lo que has aprendido y desaprendido. Piensa finalmente en tus talentos, eso que se te da tan bien, que te sale solo…¿lo tienes?

¿Serían tus cualidades, experiencias, aprendizajes y talentos los mismos si fueses de un género distinto al que eres? Si eres hombre ¿serían tus cualidades, experiencias, aprendizajes y talentos los mismos si fueses mujer? Y si eres mujer ¿serían tus cualidades, experiencias, aprendizajes y talentos los mismos si fueses hombre?

Reconozco que me sorprendió hacer el ejercicio y pensar en ello…te invito a reflexionarlo y si te apetece, nos cuentas.

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