13 Oct 2019

Hacia dentro

Según mi fisio, en esta época nos preparamos para el invierno recogiendo, guardando, almacenando. Tras el verano en el que dedicamos tiempo a las relaciones, al descanso, a divertirnos, ahora nos enfrascamos en el trabajo, en los proyectos, en preparar el cierre del año.

Nos apetece un poco más estar hacia dentro, escuchando necesidades, atendiendo asuntos pendientes.

Y digamos que estoy de acuerdo, en parte. Mi parte más corporal, vivencial e intuitiva está en consonancia con una escucha más atenta a mis necesidades internas (emocionales, intelectuales y físicas), esta parte está dispuesta a recolectar y preparar el nido para esperar el solsticio. Las energías están enfocadas, la mente prioriza con más facilidad, el cuerpo se pone en marcha y vuelve a sus rutinas.

Sin embargo algo en nuestras mentes, al menos en la mía lo percibo, no está de acuerdo. Siglos de condicionamiento a mis ancestros y a los tuyos, recalan en nuestras mentes con otro tipo de planes que no siempre son acordes con los ritmos naturales de nuestra parte más sensorial, emocional y corporal. Nuestra mente hace planes para todo el curso, hace planes irreales, de hecho. Planifica unos estándares que en el fondo están bien, son una buena orientación, nos enfoca en el medio plazo. El problema viene cuando ante un no cumplimiento de estos estándares en su totalidad, se suelta la retahíla de reproches, peleas y auto-boicots. Y aunque ya suene a algo viejo, seguimos cayendo en las mismas rutinas. Y seguiremos haciéndolo a menos que nos arremanguemos y decidamos ponernos manos a la obra para generar un cambio más profundo.

No existen recetas mágicas y universales. Cada persona, cada situación, cada automatismo necesita ser mirado con cuidado, respeto y afecto para trabajar en ello de la manera más adecuada para la persona, la situación y al automatismo.

Raquel y yo llevamos 10 años haciendo de espejo generador de cambio desde el coaching, el mindfulness, el trabajo grupal, la consultoría y la psicología. En estos años, también nos hemos dedicado a hacernos de espejo la una a la otra y cada una a si misma. Estamos plenamente convencidas que no hay otra manera de ofrecer una atención profesional, cuidada y auténtica si no empezamos por escucharnos, cuidarnos, mirarnos y revisarnos a nosotras mismas. Y eso hacemos, de manera continua, nos revisamos, nos actualizamos…y es maravilloso.

¡¡Cuántos sufrimientos y condicionamientos hemos ido dejando por el camino a lo largo de estos 10 años!! Infinidad de ellos… cada vez más ligeras, más sabias, más en la tierra, entendiendo las contradicciones propias miramos las contradicciones ajenas con respeto y con cariño, como creemos que han de ser miradas.

Una de las mejores cosas que he podido hacer ha sido juntarme con una gran mujer para crear esta marca, este proceso de investigación, de trabajo y de crecimiento continuo… así que te invito a parar un momento si has leído esto y a sentir qué hay dentro de ti ahora mismo, ¿hacia dónde se preparan tu cuerpo y tu mente para recogerse?

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