06 Oct 2019

Comunicar mi sentir

Mi experiencia me ha demostrado que cuando evitamos una emoción o una situación de la vida, ésta acaba por ponértela de nuevo, a veces amplificada o más evidente o más compleja de enfrentar.

Una persona conocida me contó que sufrió el otro día un ataque de ansiedad al comprobar que iba a coincidir en el mismo espacio y tiempo con otras dos personas. Cuando le pregunté qué sucedía con esas personas me comentó que ella no tenía ningún problema con ninguna de ellas pero que el conflicto que mantenían entre ellas le generaba ansiedad. Cuando indagué un poco más me explicó que no deseaba encontrarse con ninguna ya que eso iba a suponer “posicionarse”. “quiero ser neutral respecto a su conflicto y quiero evitar ser vista con ninguna por si la otra cree que eso significa que me estoy poniendo de su lado”

Vaya!! Así que, un conflicto ajeno se había convertido por arte de magia en uno propio. No quería verse afectada por el conflicto y por eso evitaba relacionarse con dichas personas, sin darse cuenta que esa evitación era una prueba muy evidente de que ese conflicto le estaba afectando de manera directa.

Le pregunté si alguna de estas personas le había pedido algo concreto, algún tipo de posicionamiento o comportamiento. Me dijo que no, que era una decisión propia. Así que le pregunté si se había planteada comunicarle a estas dos personas su elección o necesidad de permanecer neutral o que si era vista hablando con una, la otra no concluyera que estaba posicionada en alguno de los lados del conflicto.

Me miró fijamente, con gesto sorprendido, aliviado, aligerando tensión en la mandíbula y en el rostro.

Comunicar a otras personas donde estamos respecto a una situación significa liberarnos en gran parte de las exigencias o expectativas ajenas (pasadas, presentes y/o futuras). Si yo te comunico que no voy a ir a visitarte cada semana, quizá tú te decepciones pero al menos clarifico y ayudo a ajustar tu demanda. Te llevará más o menos tiempo comprender la nueva realidad, pero no esperarás algo de mí que no puedo o no quiero dar o hacer.

Si no comunicado nada a la persona, esta puede, que con su imaginación, en su mapa, fruto de nuestro histórico relacional, espere o imagine un comportamiento que no va a llegar y entonces estaré generando un dolor o daño mayor del necesario.

A veces nos cuesta, nos resulta difícil, genera tensión, comunicar o explicar a otra persona una decisión sobre nuestras prioridades, necesidades, sobre todo si esta decisión es un cambio que la otra persona no se espera o va a vivirlo como un problema.

Es necesario actualizar las relaciones a lo que acontece a cada momento, al día de hoy, al presente. Cuando la relación es importante, cuando valoro el vínculo, comunicar las actualizaciones es respetar la relación y confiar también en la sabiduría y madurez de la otra parte.

Nadie tiene que hacer el trabajo de adivinarnos, interpretarnos o suponernos.

Ser más transparentes, más claros, resulta un reto pero en el medio y largo plazo es lo que va a permitirme ser y estar de manera más auténtica conmigo y con el resto de personas con las que interacciono y vivo.

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