A lo largo de los últimos meses estoy dándole vueltas al asunto del autocuidado. ¿Qué es? Y la primera respuesta que me viene es “hacer lo que me sienta bien o dejar de hacer lo que me sienta mal” y visto así, parece bastante simple.

Así, cuidarme sería, por ejemplo, darme un masaje para trabajar la contractura de la espalda. Bingo!! Pues parece fácil saber lo que es cuidarme no?

Ahora surge la duda con otras situaciones más controvertidas o menos simples. Por ejemplo: Por un lado me sentaría bien hacer deporte hoy pero al tiempo, quiero quedar con una amiga que lo está pasando mal. Y ahí confluyen, de repente 2 necesidades, la de hacer ejercicio físico y liberar endorfinas, con la de cuidar los vínculos con las personas que quiero. En este caso no parece fácil pero en la medida en que logro gestionar mi tiempo, quizá pueda hacer las 2 cosas o negociar con mi amiga o conmigo misma qué hacer otro día.

¿Lo complicamos un poco más?

Tengo una relación complicada con una persona (profesional, familia, pareja o amistad) que me genera numerosos conflictos y dolor. El autocuidado me hablaría de dejar dicha relación, de poner distancia y al mismo tiempo, dejar esa relación también me supondría perder vivencias, cosas, situaciones que me genera angustia y tristeza. ¿Qué sería en este caso cuidarme? Permanecer en el conflicto y el dolor o dejar dicha relación y sentir esa angustia y tristeza?

Obviamente no hay una única respuesta y mucho menos en este supuesto imaginario donde nos falta información y sobre todo no lo estamos viviendo en primera persona pero me atrevo a plantear algunas sugerencias para resolver esa disyuntiva.

¿Cuál es tu relación con el presente? Muchas veces nos imaginamos situaciones futuras mucho más difíciles de las actuales porque las de ahora son reales mientras que las futuras sólo están en nuestra cabeza y ésta tiene tanto miedo que no encuentra a mano recursos y habilidades para gestionar la situación y por tanto la imagina catastrófica.

¿Qué decisión me acerca más a lo que deseo o me aleja de lo que no deseo? A veces nos cuesta tomar perspectiva y tener una mirada un poco más elevada de la situación. En el supuesto tres, cualquiera de las dos situaciones nos suponen emociones incómodas y desagradables por lo ninguna de las dos nos va a encantar tomarla, la cuestión es cual de ellas creemos nos acerca a lo que verdaderamente es importante para nuestra vida, a lo que queremos que sea.

¿Y si pensamos más allá del corto plazo?

Al igual que en la pregunta anterior, ponerle perspectiva al asunto nos sirve de ayuda. Muchas veces, nos enredamos en un presente no satisfactorio por miedo a un futuro incierto y preferimos “lo malo conocido que lo bueno por conocer”. A mí me gusta poner el ejemplo del tabaco. Aunque las personas que hemos fumado nos lo han dicho por todos los medios, aunque sabíamos que era perjudicial para nuestra salud, seguir fumando era la mejor de las opciones más allá de la satisfacción del momento porque imaginar vivir sin tabaco se hacía durísimo (sólo imaginarlo). Cualquier dependencia tiene esa estructura, permanecemos en algo tóxico o poco saludable por no pasar el síndrome de abstinencia. Pero hay una buena noticia, todo pasa!! Y cuando te enfocas en el medio plazo te das cuenta que has pasado por un periodo duro, muy duro en muchas ocasiones pero que luego tu margen de libertad ha crecido enormemente.

 No tengo una respuesta clara de lo que es cuidarse o el autocuidado en aquellas situaciones donde aparentemente existe un conflicto de intereses. Me apetece algo porque realmente me sienta bien o porque no sé reaccionar de otra manera? O al contrario ¿Me estoy negando una posibilidad o diciendo que no a algo por que realmente es lo mejor para mi o por miedo a intentarlo y poder fracasar?

No siempre es fácil saber qué es cuidarse, qué es portarse o tratarse bien. Quizá no haya que saberlo a priori pero si poner conciencia en ello para cada día hacerlo un poquito mejor.

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