Quizás te ocurra como a mi en ocasiones: aprovecho mientras se hace el té, para llamar al 1004; aprovecho mientras me ponen en espera, para cambiar el agua de las gatas; aprovecho mientras arranca el ordenador para organizar la jornada; o aprovecho mientras me siento en la taza del water para ver en el móvil qué hay de nuevo…

Quizás te suene la expresión “tiempos muertos” ¿es acaso posible que el tiempo muera? ¿No seremos quienes tanto aprovechamos quienes morimos si paramos? Nos sumergimos con tanta facilidad en esta dinámica cada día que sentimos ansiedad en momentos en los que “nada pasa” (atascos, metro lento, o cortes en la conexión wifi, por ejemplo), aunque sepamos que eso no es del todo cierto. En cada momento, algo ocurre, siempre. Quizás no lo que yo querría, quizás no lo que yo espero, la vida, se sucede en un sin fin de pequeñas acciones susceptibles de ser percibidas por mis sentidos. La vida se sucede en cada respiración, en cada mirada, en cada sonido, en cada silencio.

Afortunadamente, tengo en casa a mis dos Gurús del parar: Xana y Lúa (quienes ilustran esta entrada). Maúllan para pedir lo que necesitan, si, comida, agua, arenas limpias….y también para pedir lo que yo necesito: para y vive este momento con plena consciencia, sintiendo, respirando, conectando. Así, en medio de mi dinámica del aprovechamiento de esta mañana que empezaba a estresarme, me permito parar y reiniciarme. 5 minutos y la vida cobra una nueva dimensión. Dejo de aprovechar para estar presente en lo que hago, en lo que escribo, en lo que vivo, aquí y ahora.

¿Qué o quién puede ayudarte a parar cuando los automáticos se activan? ¿Qué o quién puede convertirse en tu Gurú y recordarte que la vida no se aprovecha, simplemente se siente y se vive? ¿Algo o alguien de quién echar mano? Mira bien tus opciones, seguro que algo encuentras.

¡Feliz día, feliz momento!

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